TERMOS  ELECTRICOS

       Los termos eléctricos están especialmente indicados en zonas donde el agua de entrada no esté demasiado fría, donde la disponibilidad de energía sea un condicionante, o donde los períodos de utilización sean discontinuos, como en apartamentos de vacaciones. Al mismo tiempo su instalación y funcionamiento es tan sencillo que refuerzan su elección tanto para el usuario como para el instalador.

       Evita los problemas con el gas y con las salidas de humos, no están sometidos a revisiones periódicas, y evita los problemas de largo recorrido de tuberias, en los que se pierde mucha agua y la temperatura a la que llega el agua es floja. Si tiene un baño lejano a la cocina instale un termo eléctrico en dicho baño.
               


       Hay diferentes tipos de termos eléctricos según su capacidad: para pequeño consumo (unos 15 litros), para un consumo normal o medio (entre 30 y 80 litros), y grandes consumos (de 100 a 200 litros). Además los nuevos modelos incorporan un termostato exterior que permite regular la temperatura del agua.
Si se va a ausentar durante un período de tiempo superior a tres o cuatro días, desenchúfelo para evitar su funcionamiento.
Comprobar que la temperatura del agua caliente no sobrepase los 60°C, que es la adecuada para la seguridad de las personas y para una mayor duración del aparato. De esta forma se logra prevenir la corrosión y disminuir la calcificación en un 50% . Si se mezcla el agua, dejar salir primero el agua fría y después mezclar con agua caliente, hasta alcanzar la temperatura deseada. Si realiza un adecuado mantenimiento, la revisión puede llevarla a cabo cada cinco años .

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